Los golpes de la vida

La triste realidad

Hola a todos, que bien se siente escribirles de nuevo. La verdad es que no había querido escribirles debido a que las personas son muy crueles y muchas veces las personas que menos culpa tienen son las que terminan pagando las inseguridades de otros.

¿A qué me refiero? Estoy hablando que es muy triste cuando una persona se expone a la luz pública, realmente se expone a ser criticado y lapidado metafóricamente por cualquier hijo de vecino que se cree mejor que tú. Les confiezo que la razón por la que no había publicado nada en estos días es debido a que un par de personas de manera muy grosera comenzaron a insultarme vía correo electrónico y redes sociales, hablando mal de mi como si en verdad me cononcieran o pudieran hacer un juicio sobre quién soy por un artículo que escribí.

La triste realidad es que esto no es algo nuevo. No es la primera vez que alguien trata de hacerme bullying y estoy seguro que no será la última. Claro que cuando yo era más joven no le decían bullying, era “llevarse” o “jugar como hombre”, una idiotez en realidad. Siempre he sido un hombre de apariencia rolliza, incluso cuando era niño, por lo que nunca me destaque en ningún deporte mas que como el guardameta que no podía correr demasiado sin tener un ataque de asma.

Recuerdo que el peor día de toda la semana era en clase de natación, donde temía el momento de quitarme la ropa por las burlas de los demás niños.

Recuerdo que siempre me pregunté ¿qué había hecho mal? ¿por qué se empeñaban en lastimarme y hacerme sentir como basura?

Recuerdo que me hice esa pregunta durante un muy buen rato, hasta que un hombre para el que mi papá trabajo (alguien a quien admiro mucho y que sale en las noticias muy seguido por su fama) de nombre Jorge Rodrigo Mario Rangel de Alba Brunel (Es un nombre fuerte, casi tanto como su carácter) me dijo que no podía dejar que mis compañeros me trataran así.

Recuerdo que me dijo que los bravucones son mucho de palabras y de pocos… de poco valor digámoslo así. Así que un día recuerdo que la siguiente vez que alguien me golpeó con el hombro y me dijo algo como “muévete manteca” lo voltee a ver y le hice frente. Recuerdo que en ese momento no estaba enojado, estaba furioso y estoy seguro que mi cara lo demostraba.

Le hice frente, le dije algo como “déjame en paz imbécil”, ahora que lo pienso no fue algo tan rudo, pero tenía 10 años, para mi eso era muy fuerte. El niño se volteó y me dijo “¿me hablas a mi?”, estoy seguro que en ese momento pensó que me retractaría y me quedaría callado, pero el señor Rangel me dijo “es en ese momento cuando tienes que ser más fuerte y mantenerte firme”, así que eso hice.

Me miró con molestia y hacía como que me iba a golpear, pero yo no me distraje, lo miré a los ojos y le dije “no me obligues a pegarte”, así que se acercó retándome, intentando presionarme; eso fue lo peor que pudo haber hecho. Ya teníamos los ojos de todos los niños en el patio de juego y lo único que necesitaba para explotar era una pequeña provocación.

Así que se me acercó diciendo “¿Me quieres golpear? ¡golpeame!” Así que eso hice, lo golpee. Mi reacción le vino tan de sorpresa que el golpe lo tiró al suelo llorando, hasta el día de hoy creo que lo que lo hizo llorar fue el golpe de su cabeza contra el piso, pero los demás niños pensaron que había sido la fuerza de mi puño.

Desde ese día, los niños dejaron de ser tan rudos conmigo. Algunos por supuesto querían hacerme enojar para ver si les respondía sus insultos y lo hice, no puedo decir que era una blanca paloma, pero en ese momento conseguí un estatus más elevado y me hice de un nombre y una reputación. En realidad me sentí como un héroe para mi mismo, algo así como la película de Volver al futuro.

Afortunadamente el día de hoy ya los niños no tienen que sufrir tanto como lo hice yo. Gracias a programas sociales de conscientización y educación para los niños, ahora los adultos están más informados sobre lo que es bueno para los niños y lo que ya es demasiado para ellos.

Afortunadamente hoy ya soy un adulto y sé pelear mis propias peleas, además que sé que una persona que insulta desde la comodidad de su computadora no vale la pena. Aún así estoy triste por los niños que tienen que aguantarlos, pero me alegra que cada vez es más reprendido y castigado por lo adultos, tal vez así cuando esos niños sean adultos no tendrán que vivir una vida tan sufrida como la que a mi me ha tocado hasta ahora.

espectacular imagen de comiccon

Arrancamos

Me siento emocionado de publicar mi primer entrada en este diario electrónico de cosas locochonas y alternativas que también hablará de cosas serias y negocios –ocasionalmente, no se espanten– pero que será una aventura escribir y también leer –espero.

No creo que exista mejor entrada a este blog que mi última visita a la ComicCon que aunque puede que sea un tema un poco pasado de moda, no deja de ser interesante y divertido por el colorido y magia de un evento así.

Soy fan de las ComicCon desde que era niño. ComicCon para los que no lo sepan es el nombre de una convención donde se pueden ver las últimas actualizaciones del mundo de los comics y no sólo Marvel o DC Comics, sino también casas editoras menos conocidas como AdHouse Books que publican grandes obras como Project: Telstar. IDW casa de obras como GhostBusters y Popeye y mi favorito, Alternative Comics, quienes publicaron Urban Hipster y The Power of 6.

Para mostrarles lo magistral que estuvo el evento, quiero enseñarles algunas fotografías, espero que lo disfruten:

Loki en la ComicCon
Loki mostrando su teatralidad
Ironman en ComicCon
Ironman posando para la foto
Una loca en la ComicCon
Un genial disfraz de cover girl
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